Diego mira un mapa en la esquina y no entiende nada. Está perdido en una zona nueva de Lima, Perú, y desde temprano busca el mar. Una vecina llamada Pilar lo nota y se acerca a ayudarlo.
Diego: Perdón, señora. ¿Sabe cómo llegar al mar? Pilar: Claro, no estás lejos. Te explico el camino con calma. Diego: Gracias. Llevo media hora dando vueltas con este mapa. Diego: Soy nuevo en Lima. Todavía me pierdo en todos lados. Pilar: Tranquilo, le pasa a todos al principio.
Pilar señala la avenida ancha con la mano.