
La luz de octubre entra plana. Celia declara su trabajo y guarda el contrato. El calendario tiene el mes en blanco.
“Aquí se paga la cuota antes de ingresar el primer euro”, advierte Emilio. “Y el impuesto llega igual”, repite. Celia agenda los pagos.
El ahorro es corto y la deuda es cercana. Ella es paciente con los números. La causa no está en lo que gana.