
Esta noche el edificio está en silencio. Mariana está despierta y baja a las dos. Nicolás abre la puerta.
Mariana: ÂżTĂş tampoco duermes? Nicolás: TodavĂa no duermo. AquĂ hay demasiado silencio. Mariana: Arriba tambiĂ©n. Ahora mi cama es muy grande. Nicolás: Los gatitos ya no están.
Nicolás mira su sofá.