
Toda la familia duerme, pero Mateo no. Ya es muy tarde. Piensa en el alebrije y en la leyenda de la tÃa.
De repente, Mateo escucha un sonido pequeño en la mesa: un golpecito seco, y luego otro. Mira hacia el alebrije. ¿Está en una posición diferente? Mateo tiene un poco de miedo.
Se pregunta: ¿El animal de madera se mueve? ¡No es posible! Pero la luz de la luna es extraña, y todo parece vivo. Mateo mira el techo, después la mesa, después el alebrije. Su corazón late rápido. Quiere despertar a su tÃa, pero no se mueve de la cama.