
La linterna ilumina las ramas del mango, en el patio de la casa de Itzel, en Oaxaca. Ella y su amigo Rodrigo se acercan despacio y por fin ven al ladr贸n de fruta.
Itzel: 隆Es un tlacuache! Un tlacuache gordo comi茅ndose mis mangos tan tranquilo. Rodrigo: Ese es tu terrible duende. Mira la panza que tiene de tanto mango. Itzel: Te lo dije, no hab铆a ning煤n fantasma. Solo un animal con muy buen gusto.
El tlacuache los mira sin ning煤n miedo y sigue masticando su mango. Entonces Itzel nota algo raro en su lomo.