
Es domingo temprano y Camila baja con su maleta hacia la parada del micro, en Buenos Aires, Argentina. Tomás, su vecino, le había pedido un día para mostrarle que la ciudad valía la pena, pero después no apareció, así que ella ya decidió volverse a su pueblo, Tandil.
Camila empuja la puerta del edificio. Justo entonces, Tomás llega corriendo, sin aliento.
Tomás: ¡Esperá! Pensé que el micro salía al mediodía, no tan temprano. Camila: Sale en una hora. Te esperé ayer, ¿sabés? Pensé que se te olvidó. Tomás: No se me olvidó. Estuve toda la noche pensando cómo convencerte. Camila: ¿Convencerme de qué? Apenas nos conocemos hace tres días. Tomás: De…