
Sofía llega con mucha hambre al mercado de Puebla, buscando algo rápido para comer. En un puesto, Memo prepara mole poblano, una salsa oscura y espesa que huele increíble.
Ella quiere comer ya, pero Memo le pide un poco de paciencia y le cuenta que ese mole lleva más de veinte ingredientes. Se cocina despacio durante casi un día entero.
Sofía escucha, sorprendida de que una sola salsa pueda ser tan complicada. Cuando por fin prueba el mole con una tortilla, entiende por qué vale la espera.