
El anuncio de la reunión lleva tres días en el portal, y huele a cola. Berta, la presidenta de la comunidad, ha bajado la primera. Celia baja con el portátil y una copia.
“El orden del día es corto: el techo y poco más”, abre Berta. “Y saldrá o no saldrá por mayoría”, explica. Luego lo revisa en voz alta.
Celia ofrece pagar su parte. Nadie contesta. Emilio levanta la mano y recuerda que ya ha pedido que conste su voto.