
Rocío le cuenta a Irene que Quique cumple años el viernes y lo celebra en el bar. Irene ve el papel colgado en la barra y se queda con una duda tonta. “¿Y yo qué llevo, algo envuelto o algo de comer?”, le pregunta en la cola del pan.
“Nada, mujer, tú vas y ya está”, contesta Rocío sin levantar la vista. “Y no saques la cartera, que paga él, que es el que cumple”. Irene se queda mirándola porque en su casa eso funciona justo al revés.
El viernes llega con un paquete pequeño escondido en el bolso. El bar huele a fritanga y hay una ronda entera pedida encima de la barra. Nadie lleva nada en las manos y todos gritan a la vez.