
En el archivo, las coplas vivían en cajas. Carla, la veterana de la peña, mandaba en las letras. Olía a papel húmedo y a tinta.
“¿La de Vitoria también trabaja en domingo, o el domingo descansa de nosotros?”, soltó Carla. Claudia se picó y lo disimuló mal. “Muy graciosa”, contestó, y le salió flojo.
Apareció una copla contra un socio que barría hasta en Carnaval. “Al de la escoba le cantaron tres Carnavales; era el más querido de la casa”, dijo Carla por encima del hombro. Claudia se rio.