
Emilio ha pegado una hoja en la puerta. Son once normas y la primera es que la lavadora se apunta. Celia la lee entera, poco a poco.
“El reciclaje lo mira el portal”, avisa Emilio. “Y para la antena haría falta permiso de todos, en serio”, cuenta. Ella ha colgado tres perchas y estira una alfombra.
La bombilla parpadea y un cable cuelga mojado del techo. Emilio pasa el dedo por el polvo y calla.