
Claudia fue la primera en notarlo, contando cajas: al archivo le faltaba un año entero. Hugo era el del quiosco y el que más sabía; guardaba periódicos como otros, sellos, a la sombra del toldo. “¿Guardas también los atrasados?”, preguntó Claudia, con la fecha subrayada.
Hugo tardó en contestar. “De ese año no queda nada, y no porque se agotara; ese año no hubo periódico”, cortó, seco. “Solo busco lo que le falta a la peña”, explicó Claudia.
“Ya lo sé; por eso mismo”, contestó Hugo, y empezó a recoger montones. La respuesta sonaba a puerta cerrada. “Vuelve el jueves a primera hora y pregunta por la caja azul”, soltó al fin.