
SofÃa, una joven de la Ciudad de México, cuelga el teléfono en su pequeño departamento con una sonrisa nerviosa. Su compañera de piso, Renata, la mira con sospecha desde la mesa. Mateo, un amigo que vino de visita, levanta la vista del sillón.
SofÃa: Bueno... acabo de invitar a unos amigos a cenar el sábado. Renata: ¿A cenar aquÃ? SofÃa, nuestra cocina es del tamaño de una caja. SofÃa: Ya lo sé, pero les dije que yo iba a cocinar mole. Mateo: ¿Mole? ¿Tú? Pero si la semana pasada quemaste el agua. SofÃa: Eso fue un accidente. Vi un video y se ve muy fácil. Renata: Un video, claro. Todo se ve fácil en un video de tres minutos. Mateo: Oye, ¿y…