Itzel y Rodrigo llegan hasta la roca alta del cerro, en Oaxaca, MĂ©xico. El silbido suena fuerte, justo frente a ellos. Itzel: Mira bien. El viento entra por esta grieta delgada y sale por ese agujero de arriba. Rodrigo: Y al pasar, la piedra suena. ¡Es como una flauta enorme! Itzel: Eso es. No hay ningĂşn espĂritu. Es el viento y la roca, nada más. Rodrigo: Entonces la abuela y la tĂa contaban un cuento. Itzel: Un cuento con algo de verdad. El sonido existe; solo que tiene una razĂłn. Los dos ponen la mano cerca del hueco y sienten el aire frĂo salir con fuerza. Rodrigo: Se siente el viento salir. La roca sopla sola. Itzel: Bajemos a contarle…