
Por la mañana, Mateo busca a la tÃa Rosa en el patio. «TÃa», dice, «¡el alebrije se mueve de noche!»
La tÃa rÃe con cariño. «Ven, Mateo.» Le muestra un secreto: cada noche, ella mueve el alebrije un poco, para sorprender a todos en la casa.
Mateo se pregunta: ¿Entonces no es mágico? La tÃa responde: «La magia no está en la madera, Mateo. Está en la historia, en la imaginación.» Después añade: «Cada familia tiene sus leyendas. Son pequeños regalos para los pequeños... y para los grandes también.» Mateo sonrÃe, feliz con el secreto.