Suena el teléfono en la librerÃa y Tomás contesta. Es Camila, que llama desde su escuela con una idea entre manos.
Camila: Tomás, tengo un plan. ¿Tenés un minuto? Tomás: Para vos siempre tengo tiempo. ¿De qué se trata? Camila: ¿Querés venir el viernes? Podés leerles tu cuento a los chicos. Tomás: ¿Yo? ¿Leer delante de toda una clase?
Tomás: Me da miedo, Camila. Nunca leà mi libro en voz alta. Camila: Por eso mismo. Va a ser un dÃa distinto para todos. Tomás: ¿Y si lo hago mal? ¿Y si no les gusta nada? Camila: Les va a encantar. Yo voy a estar a tu lado. Tomás: ¿Cuántos chicos son? Me pongo nervioso con tanta gente. Camila: Son veinte, y muy…