
Un jueves Irene cocina por primera vez para RocĂo y Quique. Lleva la lista escrita al lado del fregadero, con su nĂşmero. Mezcla, cuece y frĂe siguiendo el orden, sin mojar la cuchara.
“Está muy correcto, de verdad que sĂ”, dice RocĂo, y deja el tenedor de lado. “Correcto y soso, que no es lo mismo y tĂş lo sabes”, añade Quique mientras rebana el pan. Irene levanta el tazĂłn y no entiende quĂ© ha hecho equivocado.
“Aquà no se pesa nada; se prueba, y al final se cambia lo que haga falta”, dice Quique. “Igual que cuando hablas: suelta la frase entera y luego la arreglas por detrás”. Ella prueba con el cuchillo, echa un poquito más de sal y le…