
Cuando el vecino firma, firma por menos de lo que Ximena tasó. La marea está baja y el bote de Óscar queda de lado sobre el barro del corral.
Huele a algas desde la orilla. “Usted puso más de lo que él pagó”, insiste ella.
“Y él puso menos, y así queda”, contesta el vecino, tranquilo.