
La noche cae sobre el valle y Benjamín enciende una fogata. Las estrellas llenan todo el cielo, y Javiera y su tía Gloria se acercan al fuego con sus tazas.
Benjamín: Por fin un poco de calor. La leña estaba casi mojada. Javiera: Qué rico. Después de caminar todo el día, esto es lo mejor del mundo. Gloria: Miren hacia arriba. ¿Ven cuántas estrellas? Javiera: Nunca vi tantas juntas. En la ciudad no se ven así. Benjamín: Ahí hay una que se mueve. ¿Es un avión o una estrella? Gloria: Es una estrella que cae. Pide un deseo, rápido.
El fuego crece y la leña suena despacio. Afuera el frío es fuerte, pero junto a la fogata todo es calor.