
En la pequeña cocina del departamento, SofĂa lava la fruta. Su amiga Renata busca el cafĂ© por todos lados. Las dos tienen hambre, pero hay un problema.
Renata: SofĂa, no hay cafĂ©. La bolsa estĂĄ vacĂa. SofĂa: ÂżNo queda nada? Ayer todavĂa habĂa un poco. Renata: Mira, solo hay azĂșcar y un poco de leche. SofĂa: Sin cafĂ©, el desayuno no es igual. Me gusta mucho en la mañana.
Renata mira el reloj de la pared. Son las ocho de la mañana.