
Es martes. Ana regresa al mercado en la Ciudad de México. Ahora no tiene miedo. La señora la reconoce y sonríe: «¡Hola, otra vez!»
Ana piensa: Hoy quiero un taco, pero no muy picante. Ana habla despacio: «Un taco de pollo, por favor. No picante.» La señora prepara el taco con salsa verde y también un vaso de agua de horchata, blanca y dulce.
Ana no conoce la horchata. Toma un poco y le gusta mucho. Es dulce, con un poco de canela. Ana piensa: ¡Qué rica! ¿Por qué no hay horchata en mi país?