Ana mira la bandeja tres veces antes de hablar.
Los panes de yuca salen del horno y dejan vapor sobre el vidrio. Ella está de pie en una panadería pequeña cerca del Parque de Caldas, en Manizales. Lleva una carpeta roja y un sobre con papeles. En veinte minutos tiene una entrevista en una tienda de ropa.
"¿Cuántos?" pregunta la señora del delantal verde.