
Un hombre entra en el bar.
Curro, un hombre de Cádiz, pide una caña.
Rosa no conoce al hombre.
“Una caña y una tapa de papas”, pide el hombre.
Mira al hombre y el plato vacĂo.
“¿Papas?”, pregunta Rosa.
“No entiendo.”
“Papas”, contesta el hombre.
“Patatas.”
“Ah, patatas”, dice.
“Perdón.”
“Yo soy Curro”, explica el hombre.
Es de Cádiz.
En Cádiz las patatas son papas.
“Yo soy Rosa”, contesta.
“Y aquà las papas son patatas.”
Toma una caña con patatas, aceite y sal.