Desde temprano se oyen golpes y ruidos en el cuarto de Julián. Es domingo y Marina y su mamá no saben qué pasa.
Marina: ¿Qué hace Julián? Lleva toda la mañana con ese ruido. Mamá: No sé. Cada vez que pregunto, cierra la puerta. Marina: Qué raro. Nunca se levanta tan temprano un domingo. Mamá: Déjalo tranquilo. Si necesita algo, ya nos llama. Marina: Me muero de curiosidad. Voy a tocar la puerta. Mamá: Espera un poco. Él nos va a contar a su tiempo. Marina: ¿Y si le pasó algo ahà adentro? Mamá: Tranquila. Es el ruido de quien trabaja en algo.
De pronto el ruido para. Julián sale del cuarto con las manos sucias y una sonrisa grande.