
Sofía y su amiga Renata caminan al mercado del barrio. Es sábado por la mañana en la Ciudad de México. Las dos viven juntas y hoy quieren comprar fruta para el desayuno.
Sofía: Mira, Renata. Esos mangos se ven muy buenos. Renata: Sí, pero están caros. Mejor llevamos plátanos. Sofía: Los plátanos están baratos. Y también me gustan mucho. Renata: Está bien. Compramos plátanos y unas naranjas. Sofía: ¿Y unas manzanas para la tarde? Me gustan para después. Renata: Una cosa a la vez. Hoy compramos solo lo justo.
Las dos amigas se acercan a un puesto grande, lleno de fruta de colores.