
El escenario de los grupos del barrio estaba junto al río, lejos de la Plaza Mayor. Silvia era una técnica de sonido del ayuntamiento, con una camiseta negra y un micrófono en la mano. Lorena y Rubén llegaron temprano con el carrito.
Enchufaron los cables en silencio. Desde allí se veían las luces brillantes de la Plaza Mayor y la música de las casetas.
De pronto, el cielo se puso negro. “Viene una tormenta”, avisó Silvia, mirando las nubes. “Lo siento. La prueba de sonido tiene que esperar, y vuestra hora también. Tocáis los últimos, a las once.”
Rubén no paraba de mover las baquetas. Estaba nervioso, más que nunca. “A las once ya no queda nadie, Silvia”, protestó.
Lorena respiró con calma y miró la plaza a lo lejos, la plaza de 2012. Luego se sentó con él en una caseta. “Hoy sí tocamos, Rubén. Con lluvia o sin lluvia.” Rubén se sentó.
Read on the go
Digital Polyglot is also an app for iPhone and Android, with the same library and your progress synced.
Get the app