
Iñaki tiene un plan nuevo: hoy Lucía y él suben al monte Igueldo. Un funicular pequeño los lleva arriba, y Lucía se siente un poco nerviosa, pero Iñaki va tranquilo.
El funicular sube muy despacio, y Lucía mira por la ventana. La bahía es enorme, y la playa parece muy pequeña desde arriba. Lucía abre mucho los ojos.
Arriba hay un parque antiguo, con atracciones y luces de colores. El viento es fuerte hoy, pero Lucía ya no está nerviosa. Ahora ella ríe.