
El martes Irene se cruza con RocĂo en el portal y la invita a cenar el jueves. âUy, el jueves, ya veremos cĂłmo ando esa semanaâ, contesta RocĂo, y sigue con las bolsas. Irene sube pensando que eso ha sido un no muy educado.
El jueves compra igual, por costumbre, y hace una tortilla enorme. A las nueve pone dos platos y luego quita uno con la mano un poco tonta. âPues nada, cena para mĂ sola otra vez, como toda la vidaâ, dice en la cocina vacĂa.
A las diez recoge, guarda la tortilla y se pone el pijama. âEn este pueblo nadie te dice que no de frente, y asĂ va unaâ, piensa mientras apaga la luz. La casa se queda en silencio y ella se sienta conâŠ