
Los colores vibrantes de las casas de chapa, la música de tango flotando en el aire y el aroma a asado mezclado con humedad envolvían el barrio de La Boca. Joaquín caminaba fascinado, sacando fotos a cada esquina. Todo en Buenos Aires le parecía mágico, pero había algo en ese lugar que le resultaba aún más especial. Sin darse cuenta, se había alejado de la zona turística y ahora estaba en una callejuela angosta, con faroles antiguos y empedrado gastado.
Joaquín: Che, esto ya no parece tan turístico…
Suspiró y miró su celular, pero el mapa tardaba en cargar. Giró sobre sus pasos y vio a un anciano sentado en la puerta de una casa baja, con un…